quarta-feira, 4 de outubro de 2017

Ribeirão Preto - SP


Ribeirão Preto (SP)

Ribeirão Preto (SP)

Ribeirão Preto (SP)
Estive em Ribeirão Preto (SP) nas férias de inverno.

Encantada com a organização, o profissionalismo e o senso de respeito nas relações interpessoais de atendimento ao cliente seja em estabelecimento de pequeno ou grande porte, seja em uma fila de museu ou em um shopping.

Linda cidade!

sábado, 23 de setembro de 2017

Jorge Luis Borges

200 años de poesía argentina -
Jorge Monteleone

Jorge Luis Borges nació en Buenos Aires en 1899. Obra poética: Fervor de Buenos Aires, 1923; Luna de enfrente, 1925; Cuaderno San Martín, 1929; El hacedor, 1960; El otro, el mismo, 1964; Para las seis cuerdas, 1965; Elogio de la sombra, 1969; El oro de los tigres, 1972; Obras completas, 1974; La rosa profunda, 1975; La moneda de hierro, 1976; Historia de la noche, 1977; La cifra, 1981; Los conjurados, 1985. Cuentista y ensyista de vasta influencia en la literatura occidental del siglo XX. Falleció em Ginebra, Suiza, en 1986.


FUNDACIÓN MÍTICA DE BUENOS AIRES

 Y fue por este río de sueñera y de barro
que las proas vinieron a fundarme la patria?
Irían a los tumbos los barquitos pintados
entre los camalotes de la corriente zaina.

Pensando bien la cosa, supondremos qeu el río
era azulejo entonces como oriundo del cielo
con su estrellita roja para marcar el sitio
en que ayunó Juan Díaz y los indios comieron.

Lo cierto es que mil hombres y otros mil arribaron
por un mar que tenía cinco lunas de anchura
y aún estaba poblado de sirenas y endriagos
y de piedras imanes que enloquecen la brújula.

Prendieron unos ranchos trémulos en la costa,
durmieron extrañados. Dicen que en el Riachuelo,
pero son embelecos fraguados en la Boca.
Fue una manzana entera y en mi barrio: en Palermo.

Una manzana entera pero en mitá del campo
expuesta a las auroras y lluvias y suestadas.
La manzana pareja que persiste en mi barrio:
Guatemala, Serrano, Paraguay, Gurruchaga.

Un almacén rosado como revés de naipe
brilló y en la trastienda conversaron un truco;
el almacén rosado floreció en un compadr,
ya patrón de la esquina, ya resentido duro.

El primer organito salvaba el horizonte
con su achacoso porte, su habanera y su gringo.
El corralón seguro ya opinaba YRIGOYEN,
algún piano mandaba tangos de Saborido.

Una cigarrería sahumó como una rosa
el desíerto. La tarde se había ahondado en ayeres,
los hombres compartieron un pasado ilusorio.
Sólo faltó una cosa: la vereda de enfrente.

A mí se me hace cuento que empézo Buenos Aires:
la juzgo tan eterna como el agua y el aire.


POEMA DE LOS DONES

Nadie redaje a lágrima o reproche
esta declaración de la maestría
de Dios, que con magnífica ironía
me dio a la vez los libros y la noche.

De esta ciudad de libros hizo dueños
a unos ojos sin luz, que sólo pueden
leer en las bibliotecas de los sueños
los insensatos párrafos que cedem

las albas a su afán. En vano el día
les prodiga sus libros infinitos,
arduos como los arduos manuscritos
que perecieron en Alejandría.

De hambre y de sed (narra una historia griega)
muere un rey entre fuentes y jardines;
yo fatigo sin rumbo los confines
de esa alta y honda biblioteca ciega.

Enciclopedias, atlas, el Oriente.
y el Occidente, siglos, dinastías,
símbolos, cosmos y cosmogonías
brindan los muros, pero inútilmente.

Lento en mi sombra, la penumbra hueca
exploro con el báculo indeciso,
yo, que me figuraba el Paraíso
bajo la especie de una biblioteca.

Algo, que ciertamente no se nombra
con la palabra azar, rige estas cosas;
otro ya recibió en otras borrosas
tardes los muchos libros y la sombra.

Al errar por las lentas galerías
suelo sentir con vago horror sagrado
que soy el otro, el muerto, que habrá dado
los mismos pasos en los mismos días.

 Cuál de los dos escribe este poema
de un yo plural y de una sola sombra?
 Qué importa la palabra que me nombra
si es indiviso y uno el anatema?

Groussac o Borges, miro este querido
mundo que se deforma y que se apaga
en una pálida ceniza vaga
que se parece al sueño y al olvido.


LA LLUVIA

Bruscamente la tarde se ha aclarado
porque ya cae la lluvia minuciosa.
Cae o cayó. La lluvia es una cosa
que sin duda sucede en el pasado.

Quien la oye caer ha recobrado
el tiempo en que la suerre venturosa
le reveló una flor llamada rosa
y el curioso color del colorado.

Esta lluvia que ciega los cristales
alegrará en perdidos arrabales
las negras uvas de una parra en cierto

patio que ya no existe. La mojada
tarde me trae la voz, la voz deseada,
de mi padre que vuelve y que no ha muerto.


LÍMITES

Hay una línea de Verlaine que no volveré a recordar.
Hay una calle próxima que está vedada a mis pasos,
hay un espejo que me ha visto por última vez,
hay una puerta que he cerrado hasta el fin del mundo.
Entre los libros de mi biblioteca (estoy viéndolos)
hay alguno que ya nunca abriré.
Este verano cumpliré cincuenta años;
la muerte me desgasta, incesante.

De Inscripciones, de Julio Platero Haedo (Montevideo, 1923)


POEMA CONJETURAL

El doctor Francisco Laprida, asesinado el dia 22 de setiembre de 1829 por los montoneros de Aldao, piensa antes de morir:


Zumban las balas en la tarde última.
Hay viento y hay cenizas en el viento,
se dispersan el día y la batalha

deforme, y la victoria es de los otros.
Vencen los bárbaros, los gauchos vencen.
Yo, que estudié las leyes y los cánones,
yo, Francisco Narciso de Laprida,
cuya voz declaró la independencia
de estas crueles provincias, derrotado,
de sangre y de sudor manchado el rostro,
sin esperanza ni temor, perdido,
huyo hacia el Sur por arrabales últimos.
Como aquel capitán del Purgatorio
que, huyendo a pie y ensangrentando el llano,
fue cegado y tumbado por la muerte
donde un oscuro río pierde el nombre,
así habré de caer. Hoy es el término.
La noche lateral de los pantanos
me acecha y me demora. Oigo los cascos
de mi caliente muerte que me busca
con jinetes, con belfos y con lazas.
Yo que anhelé ser otro, ser un hombre
de sentencias, de libros, de dictámenes,
a cielo abierto yaceré entre ciénagas;
pero me endiosa el pecho inexplicable
un júbilo secreto. Al fin me encuentro
con mi destino sudamericano.
A esta ruinosa tarde me llevaba
el laberinto múltiple de pasos
que mis días tejieeron desde un día
de la niñez. Al fin he descubierto
la recóndita clave de mis años,
la suerte de Francisco de Laprida,
la letra que faltaba, la perfecta
forma que supo Dios desde el principio.
En el espejo de esta novhe alcanzo
mi insospechado rostro eterno. El círculo
se va a cerrar. Yo aguardo que así sea.

Pisan mis pies la sombra de las lanzas
que me bucan. Las befas de mi muerte,
los jinetes, las crines, los caballos,
se ciernen sobre mí... Ya el primer golpe,
ya el duro hierro que me raja el pecho,
el íntimo cuchillo en la garganta.


BUENOS AIRES

Y la cuidad, ahora, es como un plano
de mis humillaciones y fracassos;
desde esa puerta he visto los acasos
y ante ese mármol he aguardado en vano.
Aquí el incierto ayer y el hoy distinto
me han deparado los comunes casos
de toda suerte humana; aquí mis pasos
urden su incalculable laberinto.
Aquí la tarde cenicienta espera
el fruto que le debe la mañana;
aquí mi sombra en la no menos vana
sombra final se perderá, ligera.
No nos une el amor sino el espanto;
será por eso que la quiero tanto.



JUAN LÓPEZ Y JOHN WARD

Les tocó en suerte una época extraña.
El planeta había sido parcelado en distintos países, cada uno provisto de lealtades, de queridas memorias, de un pasado sin duda heroico, de derechos, de agravios, de una mitología peculiar, de próceres de bronce, de aniversarios, de demagogos y de símbolos. Esa división, cara a los cartógrafos, auspiciaba las guerras.
López había nacido en la ciudade junto al río inmóvil; Ward, en las afueras de la cuidad por la que caminó Father Brown. Había estudiado castellano para ller el Quijote.
El otro profesaba el amor de Conrad, que le había sido revelado en una aula de la calle Viamonte.
Hubieran sido amigos, pero se vieron uns sola vez cara a cara, en unas islas demasiado famosas, u cada uno de los dos fue Caín, y cada uno, Abel.
Los enterraron juntos. La nieve y la corrupción los conocen.
El hecho que refiero pasó en un tiempo que no podemos entender.




Fonte

200 años de poesía argentinaedición literaria a cargo de Jorge Monteleone. - 1a ed. - Buenos Aires: Aguilar, Altea, Taurus, Alfaguara, 2010. 1008 p. ; 24 x 15cm, antologia poética argentina, pura poesia; pássaro a cantar o amor revelado através da diversidade cultural de seus autores na argentina.

sexta-feira, 15 de setembro de 2017

Macaé - RJ - Brasil













Praia dos Cavaleiros e praia Campista na cidade de Macaé (RJ), Brasil.

Cidade conhecida como a "Princesinha do Atlântico" de belezas sem fim: mar, serra, rios, cachoeiras.

Na década de 70 chegou a indústria do petróleo e na Bacia de Campos passou a produzir 80 porcento de produção nacional.

Ao fundo a minha imagem preferida de minha terra natal que tento imortalizar em minha mente porque em meu coração já o está: as ilhas de Sant' Anna, Papagaio e Francês.


quinta-feira, 14 de setembro de 2017

Virgílio

Virgílio

70 a.C. - Em outubro, nasce Virgílio (em latim, Publis Vergilius Maro), em Andes, vilarejo próximo a Mântua, Itália.

55 a.C. - Recebe a toga viril dos cidadãos romanos.
               Muda-se para Milao.

53 a.C. - Muda-se para Roma.

49 a.C. - Muda-se para Nápoles após a eclosão da guerra civil deflagrada por César.

44 a.C. - Retorna a Andes.

42 a.C. - Começa a escrever as Bucólicas.

39 a.C. - Publica as Bucólicas.

36 a.C. - Começa a escrever as Geórgicas.

31 a.C. - Começa a escrever a Eneida.

19 a.C. - Viaja para a Grécia e para o Oriente.
               Regressa para a Itália.
               Morre em Brindisi e é sepultado em Nápoles.


Filho de um casal de camponeses de ascendência etrusca - Magia Pola e Istimicon -, Públio Virgílio Marão nasceu no mês de outubro do ano 70 a.C numa localidade chamada Andes, atual Pietole, perto de Mântua, ao norte da Itália. Além de agricultor, o pai de Virgílio era artesão, mágico, astrólogo e médico.

Conta uma lenda que, quando estava grávida, Magia sonhou que dava à luz um ramo de louros, que, ao cair no solo, criou raízes, floresceu e transformou-se em uma árvore frondosa, refleta de flores e frutos. Depois do sonho, Magia e Istimicon foram falar com o famoso poeta e filósofo Tito Lucrécio, irmão de Magia, para saber qual o significado do sonho. O filósofo, então predisse: "Você dará à luz um menino que se tornará famoso como poeta ou artista. Quando estiver crescido, levem-no aos mais famosos poetas para que aprenda com eles. É recomendável que lhe dêem o nome de Virgílio". Pouco tempo depois, enquanto caminhava pelos campos ao lado do marido, subitamente desviou-se da trilha, encostou-se num barranco e deu à luz o menino, que não chegou sequer a chorar, tão dócil era seu temperamento. Segundo o costume da época, quando uma mulher dava à luz, imediatamente após o parto ela semeava no local um álamo. A muda plantada pela mãe de Virgílio cresceu e desenvolveu-se tão rápido que em pouco tempo ela estava do tamanho de outras, plantadas muito antes. Recebeu o nome de "árvore de Virgílio" e passou a ser reverenciada por mulheres grávidas e mães de recém-nascidos, que faziam junto a ela orações em que pediam um parto tranquilo e uma criança saudável.

Os pais derma à criança o nome de Públio Virgílio Marão. Públio porque puplius em latim significa joelho grande, pois o bebê era corpulento; Virgílio traduz-se por ramo de louros; e Marão devido ao tom moreno de sua pele (maro, em latim).

A premonição da mãe de Virgílio se concretizou: seu filho deixaria um legado de grande valor para a humanidade. Observador, sábio e erudito, Virgílio se tornaria um dos mais célebres poetas latinos, cuja obra influenciaria grandes escritores e poetas e é considerada, até hoje, um modelo de perfeição literária.

Virgílio passou a infância na propriedade do pai e teve uma educação esmerada. Até os quinze anos de idade estudou na cidade de Cremona, na região da Lombardia. Foi com essa idade que recebeu a toga viril, uma vestimenta usada pelos cidadãos da Roma Antiga, segundo o costume da época, enrolada duas vezes ao redor do corpo e que caía em dobras. A toga dos homens adultos era branca lisa (a dos meninos tinha uma borda púrpura, e a dos imperadores e generais uma borda púrpura bordada).

Com quinze anos Virgílio foi para Milão, onde se dedicou com devoção ao estudo de literatura grega e romana, latim, matemática e medicina. Seus conhecimentos eram reconhecidos por todos, e chegou a ser chamado pelo cavalariço-mor do imperador Augusto para examinar os cavalos doentes. Com muita habilidade, Virgílio tratou de vários deles e os curou.

Mais tarde foi para Roma, onde estudou retórica e conheceu poetas e homens de Estado que desempenhariam um importante papel em sua vida - entre eles, Caio Mecenas e Asínio Pólio. Quando eclodiu a guerra civil em 49 a.C., deflagrada por César, Virgílio mudou-se para a cidade de Nápoles, onde estudou filosofia.

O objetivo de Virgílio era se especializar em direito, porém, depois de uma única fraca atuação em um tribunal, perdeu o interesse e retornou a sua propriedade para dedicar-se à escrita. Em 41 a.C. as terras foram confiscadas pelos veteranos de Antônio, que na época era o senhor de Roma e rival do imperador Augusto. Virgílio foi para a capital protestar contra a expropriação das terras. O escritor e cônsul Asínio Pólio, que o protegia, determinou então que a propriedade fosse restituída a Virgílio e seu irmão, uma vez que eles haviam acabado de perder o pai. Algum tempo depois Virgílio teve novamente as terras confiscadas, porém, dessa vez, em troca de uma indenização.

No ano 42 a.C, incentivado por Pólio, Virgílio iniciou a composição das Bucólicas, dez poemas pastorais inspirados nos Idílios do poeta grego Teócito. A obra foi muito apreciada nos círculos literários e, mais tarde, foi adaptada para o teatro. As Bucólicas elogiam, em belíssimos versos, a vida no campo. Tratam da nostalgia do homem da grande cidade diante da vida na natureza.

Após a publicação das Bucólicas, em 39 a.C., o poeta Horário, que era amigo de Virgílio, apresentou-o a Caio Mecenas, cavaleiro da corte do imperador e também poeta. Cercado de letrados ilustres, como Horácio, Cornélio Galo, Propércio, Asínio Pólio e Valério Messala Corvino, Mecenas convidou Virgílio para ingressar em seu círculo literário.  A partir de então Virgílio se converteu no mais entusiasta colaborador da política restauradora e pacificadora do imperador Augusto e passou a ser considerado um dos escritores mais estimados do novo regime, do qual tornou-se uma espécie de poeta oficial.

Durante sete anos Virgílio dedicou-se a compor um grande painel da vida rústica, um poema didatico sobre a vida e o trabalho no campo - as Geórgicas - composto por quatro livros: cultivo da terra e época apropriada para as diversas atividades agrícolas; cultivo das árvores; criação de gado; e criação de abelhas. Nessa obra, de cunho patriótico e social, a ciência agrícola e a poesia se fundem numa unidade perfeita.

Virgílio era um homem alto e corpulento, de tez morena, e embora houvesse sido criado em meio a bosques e árvores, tinha a saúde delicada, talvez em consequência do clima úmido da Lombardia. Sofria de constantes dores de estômago, de garganta e de cabeça, e muitas vezes expelia sangue ao tossir. Era um homem reservado e introvertido, possuía um coração generoso e sensível e um grande amor pelas pessoas e pela natureza. Essa personalidade explica suas mais notáveis qualidades: o amor pelos pequenos prazeres e pelos animais, a propensão à solidão, a imaginação fértil e o sendo de nostalgia.

Por incentivo do imperador, Virgílio começou a escrever a Eneida. Os últimos anos de sua vida foram dedicados a escrever esse poema épico em doze cantos que celebra a história do império romano e narra a queda de Tróia, as aventuras de Enéias, o estabelecimento dos troianos na Itália e a sua contribuição para a fundação de Roma. Os seis primeiros cantos, que narram os episódios dos amores de Dido e a descida do herói Enéias aos Infernos, foram inspirados na Odisséia; os outros seis cantos se aproximam mais dos relatos guerreiros da Ilíada, ambos poemas épicos atribuídos a Homero. Além da influência de Homero, percebe-se também a dos poetas alexandrinos na Eneida, que foi recebida pelos contemporâneos de Augusto como a mais importante epopéia nacional e teve grande repercussão na literatura da Idade Média e do Renascimento.

Em Eneida Virgílio  aperfeiçoou com tanta habilidade e sutileza a musicalidade e a precisão técnica do hexâmetro datílico - um padrão rítmico introduzido no verso épico pelo poeta latino Quinto Ênio - que desde então a obra é considerada um modelo de perfeição literária.

Admirador da cultura helênica, Virgílio sempre acalentava o sonho de conhecer a Grécia, e pretendia escrever mais três cantos da Eneida durante essa viagem, quando teria oportunidade de conhecer os cenários de sua obra. Antes de embarcar, no entanto, consciente de sua saúde precária, deixou instruções com seus amigos Vario Rufo e Plotio Tuca para que queimassem o manuscrito da Eneida caso alguma coisa acontecesse a ele antes que a obra fosse concluída, uma vez que a considerava imperfeita.

Durante a viagem de volta o estado de saúde de Virgílio se agravou, e assim que ele chegou à Itália, faleceu na cidade de Brindisi, no ano 19 a.C.

O imperador Augusto, entretanto, reconhecendo a importância da obra, não permitiu que ela fosse destruída. Contrariando a instrução de Virgílio, ordenou que fosse publicada. A Eneida tornou-se um clássico de imediato. Não levou muito tempo para que a epopéia fosse considerada a mais importante obra da língua latina e transformasse Virgílio em um dos mais célebres poetas de todos os tempos.

É também atribuída a Virgílio a autoria de uma coleção de poemas épicos menores, algumas elegias e um poema didático - com o título de Appendix Vergiliana -, que teriam sido escritos em sua juventude.

Na Idade Média foram interpretados significados filosóficos em seu conteúdo. A obra revela o profundo conhecimento do autor do passado histórico e literário greco-romano. Virgílio é considerado o poeta do equilíbrio. Sua descrição do mundo exterior é vívida, colorida e harmoniosa; e ninguém poderia expressar melhor o mundo interior, o retrato da alma, os sentimentos delicados, as mais profundas emoções, sem cair no melodrama.

Virgílio foi considerado um visionário, profeta e mágico. Seu estilo e sua técnica influenciaram grandes poetas, como Dante Alighieri, que considerava a obra de Virgílio, sua arte de escrever, seu uso da linguagem e a musicalidade de seus versos um verdadeiro primor. Não é de admirar que tenha sido considerado o poeta nacional de Roma, "o representante por excelência do gênio latino no pensamento e na arte", o "pai do Ocidente", e que sua obra seja considerada, até hoje, um modelo de perfeição literária.



Fonte: coleção obras-primas - grandes autores - vida e obra.

quarta-feira, 13 de setembro de 2017

Joseph Conrad

Joseph Conrad

1857 - Em 3 de dezembro, em Terechowa, Polônia,nasce Teodor Joseph Conroad Korzeniowski, filho único de Apolo Nalecz Korzeniowshi e Evelina Bobrowska.
1861 - Em novembro, o pai é preso por razões políticas.
1862 - Conrad acompanha a família no exílio, na Rússia.
1864 - Morre sua mãe, aos 34 anos de idade.
1868 - Conrad e o pai deixam o exílio e vão morar na Polônia austríaca.
1869 - Morre Apolo Korzeniowshi.
1874 - Em outubro, Conrad parte para Marsella.
1875 - Realiza sua primeira viagem marítima.
1876 - A bordo do Santo Antônio, conhece Dominic Cervoni.
1878 - Em julho, desembarca em Lowestoft, Inglaterra.
1880 - Obtém o grau de segundo-tenente da Marinha Mercante inglesa.
1881 - 1883 - Viaja para Bangcoc, a bordo do navio Palestina.
1886 - Naturaliza-se cidadão britânico.
           Consegue o grau de capitão.
           Inscreve-se num concurso literário com o conto O Marujo Negro.
1887 - Viajando pelo arquipélago malaio, conhece o mestiço Almayer.
1889 - Desiludido com a tripulação, renuncia ao comando do Otago.
            Começa a escrever A Loucura de Almayer.
1890 - Viaja para a Polônia, após dezesseis anos de ausência.
1895 - Publica A Loucura de Almayer.
1896 - Casa-se com Jessie George.
            Publica Um Pária das Ilhas.
            Inicia a redação de Juventude.
1897 - Publica O Negro do Narciso.
1900 - Publica Coração das Trevas e O Espelho do Mar.
            Inicia a redação de Fortuna.
1919 - Conclui Salvador.
1924 - Em 3 de agosto, Joseph Conrad morre.

(*) Lord Jim
Escrito em 1900, Lord Jim descreve aventuras emocionantes nas paisagens exóticas da Malásia, onde aventureiros se aproveitam da simplicidade dos nativos para satisfazer sua cobiça de lucros e de poder.


Os passos dos soldados russos ressoam como batidas de tambor. Dentro da casa, rostos aterrados se voltam para a porta. Os lábios deixam escapar uma oração. Joseph, agarrado à mãe, fixa o olhar no pai, Apolo Nalecz Korzeniowski. Os soldados estão mais próximos. De um golpe, a porta se abre: alguns apontam as armas; outros vasculham a casa. Finda a busca, tomam Apolo pelo braço e saem, empurrando-o. Joseph continua junto da mãe, Evelina, sem derramar uma lágrima. Não tinha ainda quatro anos e não entende o que se passa. A cena, no entanto, ficaria gravada em sua lembrança. Adulto, lamentaria não ter participado das lutas de libertação de seu país.

Desde meados do século XVIII, três grandes potências européias - Áustria, Prússia e Rússia - cobiçavam o território polonês. Em 1772, valendo-se da fraqueza do governo da Polonia, invadiram o país e dividiram-no entre si. Cerca de vinte anos depois, não reconhecendo a constituição promulgada pelos poloneses ainda livres, a Rússia anexou mais uma parte da terra vizinha. Em 1793, numa terceira partilha, as tropas do czar apoderaram-se da Podólia, região da Polônia onde Joseph Conrad nascera. Apesar de suas tendências literárias, Apolo, como tantos outros patriotas, não podia deixar de tramar a expulsão dos invasores. Sua casa vivia cheia de conspiradores, não raro vestidos de preto, como a ostentar luto nacional, ou envergando trajes típicos, como a exibir a tradição popular. Muitas vezes o pequeno Joseph vira essa gente circular por sua casa, sentar-se junto à lareira, discutir métodos e planos de ação. Por fim, uma denúncia fora ter às autoridades: os policiais calaram os conspiradores e levaram preso o chefe da rebelião.

No cárcere, Apolo esperou seis meses até conhecer a pena imputada a seu crime. Considerado da mais alta periculosidade para o império do czar, foi deportado para Perm, na Rússia. O local era uma paragem erma e gelada, sem brilho de sol, onde a família via consumir-se a vida, sem possibilidade de deter o desastre.

A conduta da mãe naquele tempo amargo jamais se apagou da memória de Joseph: "Ela enfrentou com calma as provações de uma vida que refletia todos os sofrimentos nacionais e sociais da comunidade". Preocupado com o destino da irmã e valendo-se de suas relações com os russos, Stanislau Bobrowski conseguiu que Evelina e o filho deixassem por três meses a solidão do Perm e passassem esse tempo em sua propriedade de Nowofastoff. O menino descobriu o que era brincar, correr pelas ruas com crianças de sua idade. Não sabia que em curto prazo haveria de voltar a Perm e que, na primavera de 1864, sua mãe morreria. O exílio tornou-se ainda mais amargo, com o pai isolado em sua mágoa. Conrad ficou entregue à solidão. Quando Apolo percebeu que o menino definhava, enviou-o à casa de Tadeu Bobrowski, o tio predileto do pequeno.

Terminado o desterro dois anos depois, um comunicado oficial autorizou Apolo a voltar para a Polônia, já que, doente e envelhecido, não constituía ameaça para o invasor. Restava-lhe pouco tempo para respirar o ar da pátria. Na primavera de 1869, faleceu, suscitando no povo de sua região um lamento sentido. Deixou ao filho um conselho: tornar-se um bom polonês.

Em 1917, conhecido e comentado nos quatro cantos da Inglaterra, Joseph Conrad declarou a respeito de sua obra: "Chamaram-me de escritor do mar... Toda a minha preocupação foi chegar ao valor 'ideal' das coisas, dos acontecimentos, dos seres".

A princípio, o mar era para ele apenas um gigante imaginário, conhecido por intermédio de Victor Hugo e James Cooper, cujos livros despertaram em Joseph o desejo de se fazer marujo. Tal propósito provocou discussões, e tio Tadeu, ainda que disposto a concordar com o sobrinho, sugeriu-lhe que primeiro concluísse os estudos básicos. Mas Conrad insistia. Os anos de isolamento na paisagem monótona do exílio lhe haviam posto na alma a tentação das andanças pelo mundo. A família teve de se resignar e deixá-lo partir, esperando apenas que desistisse quanto tivesse de enfrentar as dificuldades da vida de marinheiro. Num dia de outubro de 1874, Conrad embarcou para Marsalha. E pisou pela primeira vez num navio rumo às terras da Martinica. Não se cansava de admirar a vastidão das águas brilhando ao sol intenso ou luzindo ao luar das Antilhas. Ao desembarcar em terra firme, já suspirava pela oportunidade de navegar outra vez.

Na segunda viagem, a bordo do Santo Antônio, Conrad conheceu um homem que exerceria extraordinária influência em sua vida e em sua obra: Dominic Cervoni, corso moreno e forte, retratado em O Espelho do Mar como um navegador experimentado, sério e irônico. Com ele, aprendeu a ver os homens e o mundo com ceticismo,o s perigos com serenidade. Por intermédio dele, participou da primeira aventura política.

O príncipe Dom Carlos, irmão do falecido Fernando VII, rei da Espanha, reivindicava o direito de sucessão ao trono espanhol, ocupado por sua sobrinha Isabel. O povo dividiu-se em facções opostas, que não tardaram em se defrontar. Em Marselha, nos cafés à beira do cais, o problema espanhou era assunto do dia, e Cervoni, Conrad e um americano chamado Blunt abraçaram a causa carlista. Durante meses transitaram pelo Mediterrâneo contrabandeando armas para os rebeldes, até que, descobertos pelos legalistas, foram obrigados a afundar o barco para salvar a vida. O episódio levou Conrad a viver também o primeiro caso amoroso. Uma dama, carlista fervorosa, suposta amante de Dom Carlos, provocara não só o amor de Conrad mas ainda a paixão de Blunt. Por causa dela, os dois bateram-se em duelo, em fevereiro de 1878, saindo ambos feridos. O gesto não comoveu a dama, que os deixou e continuou lutando em prol de seu príncipe. Esses acontecimentos levaram Conrad a abandonar Marselha e a embarcar para Londres. Sem saber inglês, levando pouco dinheiro, mas animado pela energia de seus 21 anos, desembarcou na Inglaterra no verão de 1878, disposto a aprender a língua e a ganhar a vida.

O aprendizado do inglês começara com toscos diálogos a bordo do Espuma do Mar, aos quais se acrescentara a leitura dos jornais, cujo vocabulário fugia totalmente ao linguajar dos marujos. Conrad costumava recorrer também a uma edição completa de Shakespeare, cujas obras conhecera desde a infância, por meio de uma tradução feita por seu pai. Os esforços para aprender a língua não visavam à expressão literária; bastava-lhe ter um meio suficiente para sobreviver e obter o grau de oficial.

Em 1880, quase dois anos depois de ter pisado em solo inglês, submeteu-se aos exames regulares para o posto de segundo-tenente da Marinha Mercante, sendo aprovado com distinção. Tio Tadeu entusiasmou-se com o progresso do sobrinho. Nas cartas que lhe escreveu por essa época, louvou-lhe os esforços, incentivou-o e insistiu para que se naturalizasse inglês.

Nos seis anos entre a obtenção do grau de segundo tenente e o certificado de súdito britânico, Joseph Conrad viajou. Foi acumulando muitas experiências, e uma o marcou profundamente, servindo de partida para o romance Lorde Jim, que publicaria em 1900: o naufrágio do Palestina, que no livro recebeu o nome de Patna. Tal como em Lorde Jim, Conrad, após a catástrofe, foi para o Oriente. Permaneceu em Cingapura durante algumas semanas e voltou ansiosamente a Londres, para prestar os exames de tenente.

Após conseguir o grau de oficial, foi a Marienbad, onde visitou tio Tadeu e vários amigos poloneses. Como homem do mar, faltava-lhe apenas preencher mais um estágio: alcançar o posto de capitão. Foi só após o ter conseguido que se inscreveu pela primeira vez num concurso literário, apresentando o conto O Marujo Negro. Estava pronto para zarpar rumo a uma nova aventura.

A vida de Conrad poderia ser narrada a partir dos navios em que peregrinou pelos mares do mundo, perfazendo um longo caminho, marcado de curvas e viravoltas, e que estranhamente o conduziu à literatura. Desiludido com a viagem feira a bordo do Otago, iniciou sua primeira narrativa longa inspirada num curioso personagem que conhecera a bordo do Vidar: o comandante dessa embarcação morrera encerrado em seu camarote, tocando violino ininterruptamente e abandonando a tripulação à desordem e à doença. Conrad assumira o comando e conseguira a duras penas vencer as baixas, os vandavais, a febre que o acometera, e finalmente chegar a Bangcoc, onde permanecera encerrado no hospital.

Ao se restabelecer, enclausurou-se em seu apartamento junto ao Tâmisa em Londres, deixando por algum tempo os riscos do mar.

Nesse período de ócio, começou a escrever o relato das ilusões de Almayer, o holandês mestiço que conhecera a bordo do Vidar, quando vagava pelas ilhas do arquipélago malaio, em 1887. No apartamento londrino, Conrad recordava as cenas do paraíso tropical que percorrera, valendo-se não só de sua memória mas também de anotações rabiscadas às pressas no Vidar.

Não escreveu a obra toda de uma só vez. Em 1889 interrompeu-a para ir a Varsóvia, pisando o solo polonês após dezesseis anos de ausência, e abraçar o velho Tadeu e os parentes saudosos. No ano seguinte, partir para o Congo, única viagem da qual se arrependeu amargamente. Imaginara a África como terra livre e selvagem, onde a vida era mais intensa. Mas ao chegar lá não encontrou a vitalidade que desejava ver e decepcionou-se. A serviço da Sociedade Anônima Belga para o Comércio no Alto Congo, Conrad deveria comandar o Flórida, transportando mercadorias para os portos da costa congolesa. O diretor da Sociedade, entretanto, deu-lhe o comando de outro barco, destinando unicamente à navegação fluvial. O trabalho, os companheiros, o clima e a malária fizeram-no largar tudo e voltar para Londres, apesar do grande prejuízo econômico que tal decisão lhe acarretaria.

Ao se referir posteriormente a esse fato, resumiu-o como "uma longa enfermidade e uma triste convalescença", a partir das quais o escritor desabrochou em toda a plenitude, pois, enquanto se restabelecia dos transtornos causados pela estada no Congo, retomou e redigiu grande parte de A Loucura de Almayer. A composição inteira da obra estendeu-se por mais dois anos, entremeada de viagens e de luto. Fazia um mês que Conrad retornara a Londres, desembarcando do Alowa e disposto a não mais navegar, quando recebeu o telegrama que comunicava a morte do tio Tadeu. Julgou que a única homenagem que lhe poderia prestar seria dedicar-lhe a obra. Terminou-a em abril de 1894 e enviou-a a um editor londrino. Em outubro soube que A Loucura de Almayer fora aceita.

A crítica recebeu com aplausos a estréia, e o público esgotou a primeira edição em poucos meses. A história do holandês que se destruíra numa aldeia da Indonésia e o ambiente primitivo seduziram os leitores. Em suas vidas rotineiras, sufocadas pela fumaça das cidades, a paisagem primitiva era um jato de ar puro, um devaneio rico de cores e emoções.

Em meio a todos esses acontecimentos, o amor que Conrad andara buscando se revelou: Jessie George. Mandava-lhe flores, visitava-a de vez em quando, contava-lhe episódios pitorescos de suas numerosas viagens. Percebia nos olhos dela o agrado com que o recebia, mas jamais tivera a coragem de lhe declarar amor. Numa tarde, voltavam juntos de um passeio, quando a chuva os pegou de surpresa. Correndo como adolescentes, de mãos dadas, refugiaram-se no saguão da Galeria Nacional, e, com a voz abafada pela emoção, o escritor propôs casamento à moça. Em três meses estavam casados, prontos para embarcar rumo à Bretanha. A felicidade que encontrou levou-o a esquecer um pouco a literatura. Não queria saber o que achavam de seus livros, não pensava escrever nada. A própria Jessie teve de lhe chamar a atenção para as críticas ao seu segundo romance, Um Pária das Ilhas, lançado em 1896. Dentre os comentários, Conrad interessou-se por um artigo anônimo publicado na Saturday Review. Solicitou à revista que o pusesse em contato com o crítico que tão vem considerava se trabalho, e assim conheceu o escritor H. G. Wells. Foi o início de uma amizade duradoura, de longas conversas na residência de Conrad em Pent Farm, onde tinha como vizinho Henry James. Na Bretanha, retomou as lembranças do arquipélago malaio e iniciou a composição de Salvador, trabalho que seria interrompido vezes sem conta por motivo de doença. Nessa época a chegada de vários pertences seus, enviados do Congo, inspirou-lhe Um Posto Avançado do Progresso. Em seguida iniciou o romance O Negro do Narciso, que seria publicado em 1897.

No outono de 1896 regressou à Inglatera e estabeleceu-se em Essex, de onde remeteu a Henry James um exemplar de Um Pária das Ilhas. Mais tarde recebeu do novelista um livro de sua autoria e um convite para jantar. De todos os literatos com quem Conrad privou, certamente James é o que mais se aproxima dele. Ambos costumavam utilizar como narrador de suas histórias um dos personagens, cuja visão unilateral dos acontecimentos se completa com a dos outros. Desse modo, o leitor tem pelo menos dois ângulos da história, duas visões do herói, e pode julgá-lo com maior objetividade.

Ao nascer seu primeiro filho, em 1896, Conrad novamente suspendeu Salvador, e reservou esse ano para a criação de duas obras-primas: Juventude e Coração das Trevas. Lorde Jim veio a seguir. O personagem central, um marinheiro inglês acusado de haver deixado naufragar seu navio, revela muitas semelhanças físicas e psicológicas com o próprio Conrad. Serve-se das viagens como fuga, atormentado por um obscuro sentimento de remorso. A morte para ele é redenção dos erros pessoais: o de não haver impedido o naufrágio e o de não ter podido rechaçar os invasores da aldeia que adotara como lar. Conrad igualmente se lamentou durante a vida inteira por não haver lutado pela libertação de sua pátria.

Mais de dez anos após a publicação de Lorde Jim, Conrad concedeu entrevista a um jornalista polonês: "Os críticos ingleses, comentando minhas obras, sempre acrescentaram que encontram nelas coisas incompreensíveis, imperceptíveis. Só vocês, poloneses, podem perceber aquele imperceptível, compreender aquele incompreensível, porque é o que eu tenho em mim de polonês". Foi cultivando esse incompreensível que Joseph Conrad encontrou sua forma pessoal de lutar pela sobrevivência da chama polonesa. Conrad, apesar de se encontrar longe da pátria, até a morte, no ano de 1924, deixou esmorecer em si o corajoso espírito de seu povo.


Fonte: coleção obras-primas - grandes autores - vida e obra.

terça-feira, 12 de setembro de 2017

Walter Scott

Walter Scott

1771 - Em 15 de agosto, em Edimburgo, Escócia, nasce Walter Scott.
1773-79 - Vive em Sandy Knowe, na fazenda do avô.
1779 - Retorna a Edimburgo.
1787 -Aos 16 anos, começa a cursar Direito.
1792 - Forma-se advogado.
1797 - Casa-se com Marguerite-Charlotte Carpenter.
1799 - Torna-se delegado do condado de Selkirk.
            Traduz do alemão para o inglês o poema Lenore, de Burger, e o drama Goetz von Berlichingen, de Goethe.
1802 - Publica Minstrelsy of the Scottish Border.
1805 - Escreve Lay of the Last Minstrel.
1808-13 - Publica Marmion, The Lady of the Lake, Vision of  Don Roderick e Rokeby.
1812 - Compra um castelo em Abbotsford, próximo de Melrose.
1814 - Publica Waverley, considerado o primeiro romance histórico.
1815-19 - Publica O Astrólogo, O Antiquário, Tales of My Landlord, Os Puritanos da Escócia, Rob Roy e A Noiva de Lammermoor.
1820 - Publica Ivanhoé (*).
            Recebe o título de barão.
1820-25 - Publica The Monastery, The Abbot, Kenilworth, The Pirate, The Fortunes of Nigel, Peveril of the Peak, Quentin Durward, St. Roman's Well, Redgauntlet, Tales of the Crusaders.
1826 - Morrem sua mulher, Charlotte, e seu filho mais novo.
1827 - Sua saúde começa a declinar.
1830 - Publica Letters on Demonology and Witchcraft e Count Robert of Paris.
1831 - Publica Castle Dangerous.
1832 - Morre no Castelo de Abbotsford.


(*) Ivanhoé
Criador do romance histórico ocidental - estilo mais tarde imitado por Balzac, Gógol e outros -, Walter Scott exalta, em Ivanhoé, os cavaleiros medievais, o amor cortês, as batalhas sangrentas e aventuras espetaculares. Depois de ter caído em descrédito a partir da segunda metade do século XIX, Scott é hoje reconhecido como um dos maiores autores da literatura mundial.


"E assim, nossa muito amada Maria Stuart foi aprisionada e vilmente executada pelos ingleses. Um de seus antepassados, homem querido de todos e chamado pelo povo 'o velho Beardie', deixou crescer a barba para mostrar a tristeza que lhe causara a derrota da Escócia e a desgraça de sua soberana..."

O pequeno Walter ouvia extasiado o relato de tia Janet. Chegara a hora de dormir, mas na noite seguinte, ela continuaria. Eram histórias apaixonadas, refletas de aventuras verídicas, vividas pelos jacobitas, católicos escoceses que lutavam pela dinastia Stuart.

Com dois anos o menino dora levado de Edimburgo, onde nascera, em 1771, para a fazenda de seu avô. Um acidente, ou, segundo alguns, a poliomielite, deixara-lhe um defeito físico na perna. Acreditava-se que o ar puro do campo contribuiria para restabelecê-lo. E aos oito anos, de fato, o menino parecia ter se recuperado. Não era, porém, uma cura total, e pelo resto da vida ele sofreria as consequências da enfermidade - ou do acidente. 

De volta a Edimburgo em 1779, o garoto, de certa maneira, "descobriu" os próprios pais, com quem tivera até então pouco contato. O velho Walter Scott era um advogado importante e, segundo os vizinhos, um homem tão bondoso que, em vez de cobrar dos clientes, concedia-lhes empréstimos que terminava sempre perdoando, sem jamais se queixar. Por outro lado, era um calvinista rígido, incapaz de perdoar à mulher ou aos filhos quando, alguma vez, acontecia de esquecerem o dia do jejum e da penitência.

Anne Rutherfor, sua esposa, não parecia incomodar-se muito com esse autoritarismo, inscrito, segundo o modo de pensar da época, na "ordem natural das coisas". Sempre risonha, era mãe afetuosa, contava histórias e até fazia versos para os filhos.

O pequeno Walter estava longe de ser aluno brilhante, e para ele a época das aulas era um "tempo perdido" intercalado entre duas férias. Quando estas chegavam, começava para ele a "verdadeira" vida na fazenda do avô. Na biblioteca da mansão havia poucos livros, que Walter conhecia quase completamente. Certa vez, quando explorava as redondezas, descobriu uma espécie de biblioteca circulante, onde se achavam desde os antigos romances de cavalaria até as obras mais recentes. Com entusiasmo e avidez, entregou-se à leitura.

As leituras constituíam não só uma apaixonante distração para Walter mas também o principal motivo de sua popularidade entre os colegas. Na hora do recreio formavam-se largos círculos à sua volta, para ouvi-lo contar as lendas e os relatos populares que conhecia, as histórias fantásticas e as emocionantes aventuras do seu respeitável repertório.

Entre os mestres, no entanto, ele não era particularmente estimado. Embora reconhecessem seu talento, os professores não consideravam que isso o isentasse de aprender latim, aritmética e outras matérias, nas quais obtinha resultados bem pouco satisfatórios.

Preocupado com as más notas do filho e desejoso de fazê-lo seguir a carreira jurídica, o velho Scott contratou para ele um professor particular, que o salvou do fracasso total. E aos dezesseis anos, apesar de mal preparado, o rapaz iniciou o curso de Direito. Para uma imaginação fértil como a sua, eram estudos áridos e maçantes, só amenizados pelas aulas de história e de literatura. Sem grande convicção, diplomou-se em 1792. A profissão de advogado só lhe traria uma vantagem: proporcionaria a tenda com a qual podia adquirir novos romances e livros de poesia.

A arte e a literatura achavam-se ainda, em grande parte, sob influência dos modelos clássicos herdados do Renascimento, movimento cultural que despontara na Europa em meados do século XV e estendera-se até fins do século XVI.

O início da Revolução Industrial, em meados do século XVIII, trouxera consigo mais progresso e riquezas, porém, ao mesmo tempo, a busca desenfreada do lucro levara muitos fabricantes a impor a seus operários condições de trabalho e de vida lamentáveis. Homens, mulheres e até mesmo crianças trabalhavam duramente de catorze a dezesseis horas por dia, alimentando-se mal e frequentemente compartilhavam o mesmo quarto com várias outras famílias.

Revoltando-se contra o materialismo e o utilitarismo das idéias dominantes, uma nova geração de escritores começava a reclamar a volta à simplicidade e á natureza, ao homem considerado mais profundo nos sentimentos e não necessariamente no intelecto. Era o início de um novo movimento literário, o Romantismo.

O chamado "espírito romântico" adaptava-se particularmente ao temperamento do jovem Scott. Desde a infância, gostava de sentir-se perto da natureza. Mesmo depois de estabelecido como advogado, sempre que possível voltava ao campo e empreendia longas caminhadas solitaria, sem se incomodar com o sol, a chuva ou o vento.

Numa dessas excussões conheceu Marguerite-Charlotte Carpenter, filha de um protestante de Lyon que se refugiara na Escócia após a Revolução Francesa. Aproximados pelo amor comum à natureza, às caminhadas e às historias populares, os dois jovens casaram-se em 1797.

Walter Scott desejava ardentemente dedicar-se à literatura. Sua profissão, contudo, não lhe deixava o tempo necessário. A oportunidade apresentou-se em 1799, quando obteve o cargo de delegado no condado de Selkirk, pois esse era um posto tranquilo e razoavelmente bem remunerado.

Como primeiro exercício literário, traduziu para o inglês o poema Lenore, de Burger, e o drama Goetz von Berlichingen, de Goethe. Não lhe faltaram os aplausos dos amigos, mas Scott desejava escrever seus próprios poemas. Com tal intento procurou adaptar para a Escócia o gênero de baladas românticas compostas por Goethe para os alemães. Minstrelsy of the Scottish Border - Cancioneiro da Fronteira Escocesa -, publicado em 1802, não traz rigorosamente poemas ou relatos romanescos, mas um misto das duas formas em que Scott insere as tradições escocesas.

O sucesso estimulou-o a prosseguir na mesma linha: Lady of the Last Minstrel - o Canto do último Trovador - escrito em 1805, marmion, publicado em 1808, The Lady of the Lake - A Senhora do Lago -, em 1810, Vision of Don Roderick - A Visão de Dom Roderick -, lançado em 1811, e Rokeby, em 1813, fazem de Walter Scott um poeta conhecido e apreciado.

Além da fama, seus livros proporcionavam-lhe uma renda considerável. Em 1811 havia reunido a soma suficiente para realizar um velho sonho: morar em pleno campo. Nessa ocasião adquiriu o castelo de Abbotsford, às margens do rio Tweed, na Escócia. Era um lugar maravilhoso para o seu trabalho de escritor, perto dos lugares, dos homens e das tradições que inspiravam sua obra. Certo dia, em 1812, passando diante de uma livraria, viu na vitrina um livro intitulado Childe Harold, escrito por um rapaz de apenas 24 anos, Lord Byron. Eram versos parecidos com o gênero que compunha, mas incomparavelmente superiores. Concluindo que talvez jamais conseguisse escrever poemas tão apaixonados, Walter Scott resolveu tentar outro gênero literário.

Dois anos depois estava pronto Waverley e criado o romance histórico. Primeiro volume de uma trilogia, o enredo dessa obra é complexo, feito de batalhas, fugas, traições e aventuras de toda sorte. Basicamente, o romance histórico compõe-se de uma trama que constitui o argumento da obra e é, geralmente, fictícia. Essa trama insere-se num fundo histórico que corresponde à exata descrição da realidade.

Waverley é considerado o primeiro verdadeiro romance histórico, precursor de uma série destinada a criar escola. Depois viriam Guy Mannering - O Astrólogo -, em 1815; O Antiquário, em 1816; Tales of My Landlord - Contos do Meu Senhorio -, em 1817; Os Puritanos da Escócia e Rob Roy, em 1818; A Noiva de Lammermoor, em 1819, e outros.

Não se sabe exatamente qual a razão que levou Scott a não assinar o seu primeiro livro e a conservar-se no anonimato durante doze anos. Segundo alguns, ele não considerava a tarefa de escrever histórias suficientemente digna para um funcionário do Tribunal. Parece mais provável que de início, sentindo-se inseguro quanto ao sucesso da obra, não desejasse arriscar sua reputação. Mais tarde verificou-se que o mistério sobre o nome do autor contribuía ainda mais para aumentar o fascínio que seus romances exerciam sobre o público.

Os personagens de Scott são nobres e cavaleiros, mas também mordomos e mendigos, camponeses e homens simples. Os episódios e os ambientes são sempre sensacionais e marcantes; em O Antiquário, por exemplo, há uma tempestade, uma piquenique nas ruínas, os funerais noturnos de uma condessa. Um ponto é comum a todos os romances: a ação se desenrola necessariamente no passado, seja ele remoto, seja recente. Na ânsia de afastar-se do presente, o Romantismo - e especialmente o romance histórico - refugia-se no passado, em particular no passado medieval. Essa preferência pela Idade Média decorria do inflamado nacionalismo romântico; nos tempos medievais situam-se a fundação dos reinos, as raízes das nações européias, os heróis que os escritores românticos desejavam exaltar. Tendo em mente tal objetivo, em 1820 Scott elaborou Ivanhoé. Com esse livro o "autor de Waverley" atingia o auge da fama.  Muitas de suas obras estavam traduzidas em várias línguas; às festas de Abbotsford compareciam artistas de prestígio e membros da nobreza. Numa viagem ao continente, Scott foi recebido pelos reis da França e da Bélgica. Em 1820 tornou-se barão e passou a assinar sir Walter Scott. Nas altas rodas a identidade do romancista já não era segredo; para o público, todavia, continuava sendo uma fascinante incógnita.

Continuando a explorar a veia que tanto sucesso fizera com o público, Walter Scott produzia aproximadamente dois romances por ano: The Monastery - O Mosteiro e The Abbot - O Abade em 1820; Kenilworth em 1821; The Pirate - O Pirata, The Fortunes of Nigel - As Venturas de Nigel - e Peveril of the Peak em 1822; Quentin Durward em 1823; St. Roman´s Well - O Poço de St. Roman - e Redgauntlet em 1824; e, finalmente, Tales of the Crusaders - Contos dos Cruzados - , em 1825.

Ao lado da mulher e dos quatro filhos o escritor levava uma vida confortável mas extremamente ativa. Sua renda anual chegava a 10.000 libras, o que, somado às posses da família, parecia garantir-lhe um futuro tranquilo. O ano de 1826 traria, contudo, uma série de infelicidades para Scott. Primeiramente, a morte da esposa e do filho caçula; em seguida, a falência de seus editores, em cuja firma o escritor possuía considerável participação. Scott teve então de trabalhar duramente para saldar as dívidas.

Embora sua saúde começasse a declinar, entre 1827 e 1830 escreveu uma série de contos, reunidos sob o título de Crônicas de Canongate; a Vida de Napoleão Bonaparte, em 1827, em nove volumes, pra cuja elaboração consultara os arquivos de Londres e Paris; A Formosa Donzela de Perth, em 1828; Ana de Geierstein, em 1829. De volta à Escócia, revelou seu "segredo", declarando-se publicamente "o autor de Waverley". Porém, as homenagens que se seguiram não puderam levantar-lhe o moral abalado, especialmente porque, em seguida, sua biografia de Napoleão recebeu uma acolhida fria da crítica inglesa e duros ataques da francesa.

Continuando a trabalhar infatigavelmente, publicou, ainda nesse período, História da Escócia, em dois volumes, e Contos do Vovô, em quatro séries. Como resultado dessa extraordinária atividade, em dois anos conseguiu pagar parte de sua dívida.

Contudo, em finas de 1829 a família começou a se alarmar com a sua saúde. Em fevereiro do ano seguinte o escritor sofre o primeiro ataque de apoplexia, que o deixou parcialmente paralisado. Apesar da insistência dos médicos e dos amigos, que lhe recomendavam repouso, Scott continuou a escrever.  Em 1830 publicou Letters on Demonology and  Witchcraft - Cartas sobre a Demonologia e a Bruxaria - e o romance Count Robert of Paris - Conde Roberto de Paris -. No ano seguinte, lançou Castle Dangerous - Castelo Perigoso. Scott trabalhava igualmente numa grande edição de suas obras completas em 48 volumes, para a qual redigia notas, introduções e comentários.

Além da saúde, suas convicções políticas sofreram sério abalo durante o ano de 1830, quando uma revolução derrubou os Bourbon do trono francês. Admirador da família real francesa, Scott apelou fervorosamente ao público britânico em favor dos exilados.

Com o declínio de sua capacidade mental, o escritor passou a acreditar que houvesse liquidado todas as dívidas e que se achava novamente livre. Sentindo que seus dias estavam contados, ninguém procurou convence-lo do contrário. Quando soube que os médicos aconselhavam o romancista a mudar de ares, o governo britânico colocou um navio à sua disposição. Scott efetuou um cruzeiro pelo Mediterrâneo, mas já não podia apreciar completamente a beleza ao seu redor. Ainda em viagem, foi vítima de novo ataque apoplético. Solicitou então que o transportassem rapidamente à Escócia, onde desejava morrer.

Em julho de 1832 sir Walter Scott estava no castelo de Abbotsford, entre as árvores, os animais e os livros. Morreu no dia 21 de setembro.





Fonte: coleção obras-primas - grandes autores - vida e obra.

segunda-feira, 11 de setembro de 2017

Henrik Ibsen

Henrik Ibsen
1828 - Em 20 de março, nasce Henrik Johan Ibsen, em Skien, Noruega.
1835 - Sua família muda-se para uma fazenda em Gjerpen.
1843 - A família muda-se para Skien.
           Em dezembro Ibsen vai para Grimstad para ser aprendiz de farmacêutico.
1846 - Em outubro nasce Hans Jacob Henriksen, filho ilegítimo de Ibsen e Else Sophie.
1849 - Conclui a obra Catilina.
1850 - Vai para Christiania (atual Oslo).
            Publica Catilina, sob o pseudônimo de Brynjolf Bjarme.
            Em setembro estréia a peça The Warror's Barrow.
1852 - É contratado como diretor de cena no Norwegian Theatre.
            Viaja para a Dinamarca e para a Alemanha.
1856 - Fica noivo de Suzannah Thoresen.
1857 - É contratado para o cargo de diretor do Christiania Norwegian Theatre.
1858 - Casa-se com Suzannah Thoresen.
1859 - Nasce Sigurd, seu filho.
1862 - O Christiania Norwegian Theatre vai à falência.
1863 - Publica The Pretenders.
1864 - Ibsen viaja para a Itália.
1866 - Escreve a peça épica Brand.
1867 - Escreve Peer Gynt.
1868 - Muda-se com a família para Dresden, onde vive por sete anos.
1869 - Viaja ao Egito para assistir à inauguração do canal de Suez.
1870 - Escreve Balloon-letter to a Swedish Lady.
1871 - Publica Poemas.
1873 - Publica The Emperor and the Galilean.
1875 - A família muda-se para Munique.
1877 - Publica Pillars of Society.
1879 - Ibsen escreve Casa de Bonecas. A peça dá ao autor projeção internacional.
1881 - A peça Ghosts provoca polêmica.
1882 - Escreve An Enemy of the People.
1886 - Escreve Rosmersholm.
1890 - Escreve Hedda Gabler.
1891 - Escreve The Master Builder.
1892 - Seu filho Sigurd casa-se com Bergliot.
1893 - Nasce Tancred, o neto de Ibsen.
1894 - Escreve Little Eyolf.
1895 - Muda-se para o apartamento onde viveria até o fim de sua vida.
1896 - Escreve John Gabriel Borkmann.
1899 - Escreve When the Dead Awaaken.
1900 - Sofre um derrame que o deixa com o lado esquerdo paralisado.
1901 - Um segundo derrame paralisa-lhe o lado direito.
1902 - É indicado para o Prêmio Nobel de Literatura.
1903 - Sofre o terceiro derrame e perde a capacidade manual de escrever.
1906 - Morre em 23 de maio. Em 1. de junho é sepultado com honras de Estado no cemitério Var Freisers.

Em 1814 a Noruega separou-se da Dinamarca e integrou-se à monarquia da Suécia. Tinha sua própria constituição - um poder executivo constituído por civis indicados, o legislativo eleito indiretamente pelo povo e um judiciário independente. Por isso, quando as revoluções estouraram na Europa em 1848, a Noruega não participou das rebeliões, embora tivesse sua porção de organizações revolucionárias e radicais. Um dos mais influentes desses grupos era liderado por Marcus Moller Thrane, e dele Henrik Ibsen fez parte durante um curto período de tempo. A prisão de Thrane e seus assistentes convenceu Ibsen a desistir das manifestações políticas, porém as idéias socialistas intensificaram seu espírito de revolta contras as autoridades e seu domínio absoluto e modificariam sua visão de liberdade pessoal - temas que apareceriam mais tarde em suas peças.

A obra literária de Ibsen foi particularmente influenciada pelo poeta dinarmaquês Adam Gottlob Oehlenschlager - cujas peças românticas enalteciam a era escandinava dos vikings e inspiraram os primeiros trabalhos de Ibsen - e pelo dramaturgo francês Eugene Scribe, que escreveu mais de quatrocentas peças, das quais Ibsen produziu pelo menos uma dúzia durante a época em que trabalhou no teatro.

Henrik Johan nasceu em Skien, uma pequena cidade costeira da Noruega, no dia 20 de março de 1828, filho de Knud Ibsen, um próspero comerciante local, e de Marichen Altenburg, que pertencia a uma família aristocrática de Skien. Em 1831 Knud comprou a casa de sua sogra, com dez cômodos, e uma destilaria, que também pertencia a ela e que precisava de extensas reformas. Em 1835 as dificuldades financeiras obrigaram-no a vender a casa e a destilaria para evitar falência. O abalo no estilo de vida deixou marcas profundas em Henrik, cujos estudos foram prejudicados. A família mudou-se para uma fazenda em Gjerpen, onde ele foi matriculado numa pequena escola local. Em 1843 voltaram para a cidade, porém a atmosfera familiar não era das mais favoráveis. O pai de Ibsen era um homem autoritário e dominador, além de alcoólatra. A mãe, submissa, buscava conforto na religião.

Mais tarde Ibsen se inspiraria nos pais para criar seus personagens de Brand, Casa de Bonecas e Ghosts. Quando estava com 16 anos, Ibsen mudou-se para Grimstad para ser aprendiz do farmacêutico Jens Reimann. Em 1846 seu senso de dever levou-o a assumir e a sustentar o filho Hans, nascido de um relacionamento com uma das criadas de Reimann. Em 1850 Ibsen mudou-se para Christiania (atual Oslo). Pretendia estudar medicina, porém seu sonho foi destruído ao ser reprovado nos exames de admissão à universidade. Foi então que ele passou a se dedicar à literatura, tendo chegado a ganhar algum dinheiro escrevendo para a publicação literária semanal Andhrimner. Nesse mesmo ano Ibsen escreveu duas peças, Catilina, uma tragédia que refletia a atmosfera do ano revolucionário de 1848, e The Burial Mound.

Em 1951 recebeu uma indicação para trabalhar no Den Nationale Scene, um pequeno teatro em Bergen. Para esse teatro Ibsen escreveu quatro peças baseadas no folclore e na história da Noruega, entre as quais Lady Inger of Ostraat (1885).  Em 1852 o teatro financiou para Ibsen uma viagem para a Dinamarca e para a Alemanha, com o propósito de que ele aprendesse mais e aperfeiçoasse suas técnicas de produtor e diretor de teatro.

Em 1856 Ibsen obteve seu primeiro sucesso popular, com The Feast at Solhaug, que resultou num convite para uma festa na residência da escritora Magdalene Thoresen, esposa de um pastor. Foi nessa oportunidade que conheceu a filha do casal. Suzannah Daae Thoresen, de quem ficou noivo pouco tempo depois.

Ibsen voltou para Christiania em 1857 para assumir o cargo de diretor artístico do Christiania Norwegian Theatre, recém-inaugurado. No ano seguinte, em Bergen, casou-se com Suzannah. O único filho do casal, Sigurd, nasceu em 1859, dois dias antes do Natal.

Depois de várias produções, o Norwegian Theatre foi à falência, e Ibsen foi indicado para dirigir o Christiania Theatre. São dessa época as sagas históricas The Vikings of Helgoland (1858) e The Pretenders (1863) e a sátira Love's Comedy 91862).

Em 1861, dívidas, doenças e menosprezo em relação a sua arte chegaram a fazer Ibsen pensar em suicídio. Nesse mesmo ano escreveu o poema Terje Vigen, baseado em histórias sobre as guerras napoleônicas. Em 1864 Ibsen recebeu como prêmio do governo norueguês uma viagem para o exterior. Foi para a Itália e, nos 27 anos seguintes, morou alternativamente em Roma, Dresden e Munique. Voltaria à Noruega apenas para breves visitas. Durante esse período Herink Ibsen escreveu a maior parte de suas principais obras, entre as quais Brand, em 1866, e Peer Gunt, em 1867, cujos temas se originaram da desilusão do escritor com seus conterrâneos. A peça Brand foi encenada com grande sucesso em toda a Escandinávia, o que lhe valeu uma pensão concedida pelo Parlamento da Noruega. Ibsen, que durante um período se sentiu abandonado por Deus e pelos homens, passou a sentir-se feliz e recompensado.

Ibsen considerava The Emperor and the Galilean sua peça mais importante - um drama sobre cristianismo e paganismo, porém houve outras que obtiveram mais destaque. Pillars of Society, de 1877, tratava de um homem de negócios rico e hipócrita cuja conduta perigosa quase resultou na morte de seu filho. Sua obra mais famosa, Casa de Bonecas,  de 1879, é um drama social sobre casamento no qual uma mulher se recusa a obedecer ao marido e põe fim a um casamento aparentemente perfeito. A peça fez grande sucesso e foi encenada em vários países da Europa e da América.

A obra literária de Henrik Ibsen divide-se em três períodos: período romântico (1850-1873), período realista (1877-1890) e período simbolista (1892-1899).

As primeira obras de Henrik Ibsen foram caracterizadas pelo extenso uso de simbolismos, mitos e questões religiosas, em histórias escritas mais com a finalidade de ser lidas do que representadas no palco. Já suas peças mais famosas são marcadas por uma descrição realista da vida contemporânea, um trato psicológico profundo dos personagens e suas interações, sempre com tramas magistralmente tecidas, que criam uma atmosfera dramática de crescente tensão.

Em suas peças Ibsen focaliza mais os personagens do que as situações, e cria dramas realistas de conflitos psicológicos. Seu tema é o dever do indivíduo para consigo mesmo. Na tarefa da auto-realização os personagens de Ibsen encaram as convenções antiquadras da sociedade burguesa. O individualismo anarquista de Ibsen deixou marcas profundas na geração mais jovem fora da Noruega, onde ele era considerado um escritor revolucionário. Em sua vida pessoal, entretanto, era visto como moralista e conservador.

Henrik Ibsen é considerado o Skakespeare da eta moderna, pelo realismo e pela profundidade psicológica com que retratou os problemas sociais, a injustiça e a hipocrisia das convenções sociais, colocando em xeque os valores da classe média européia.

o único verdadeiro sucessor de Henrik Ibsen foi o escritor inglês George Bernard Shaw, que possuía o mesmo intelectualismo, o mesmo estilo e a habilidade de dramatizar idéias e conceitos em peças inteligentes.

Em 1889, durante um feriado em Grossensass, Ibsen conheceu Emilie Bardach, uma jovem da alta sociedade vienense. Algum tempo depois os dois trocaram correspondência. As cartas de Ibsen para Emilie foram publicadas logo depois de sua morte, levantando especulações sobre um possível relacionamento amoroso entre eles. Em 1881 Ibsen, autor já mundialmente famoso havia alguns anos, voltou a seu país, mas encontrou algumas adversidades.

Em março de 1900 Ibsen contraiu uma gripe bastante forte. Poucas semanas depois sofreu o primeiro derrame cerebral, que deixou paralisado o lado esquerdo do seu corpo. Recuperou-se parcialmente, porém no ano seguinte teve um segundo derrame, que dessa vez lhe afetou o lado direito. Um terceiro derrame ocorreu em 1903, e Ibsen ficou com os movimentos seriamente prejudicados, oque comprometeu sua capacidade de escrever. Em 1903 um terceiro derrame ocorreu, e os movimentos de Ibsen ficaram bastante prejudicados, inclusive sua capacidade de escrever. A partir de então seu estado de saúde começou a declinar acentuadamente, até que, no dia 23 de maio de 1906, uma quarta-feira, ele faleceu, às duas e meia da tarde, em seu leito. Uma semana depois foi sepultado no cemitério Var Freisers, com honras de Estado.



Fonte: Coleção obras-primas -  Grandes autores - vida e obra
 

domingo, 10 de setembro de 2017

Guy de Maupassant

Guy de Maupassant

1850 - Em 5 de agosto, no Castelo de Miromesnil, Toyrville-sur-Arques, França, nasce Henry-René-Albert-Guy de Maupassant.
1856 - Nasce seu irmão Hervé.
1859 - Maupassant inicia os estudos no Liceu Imperial Napoleão de Paris.
1862 - Seus pais se separam.
1863 - Passa a estudar no Instituto Eclesiástico de Yvetot, de onde seria expulso.
1864-69 - Guy vai para Paris para estudar Direito.
1870-71 - Serve ao Exército na guerra franco-prussiana como voluntário.
1872-80 - Trabalha como funcionário dos Ministérios da Marinha e da Educação.
1880 - Publica o livro de poesias Os Versos e a antologia Os Serões de Médan, editada por Émile Zola.
1881 - Publica o primeiro o livro de contos, A Casa Tellier.
1882 - Publica Mademoiselle Fifi.
1883 - Nasce o primeiro filho, fruto do relacionamento com Joséphine Litzelmann.
            Publica Uma Vida . (*)
1884 - Publica Miss Harriet, Clair de Lune e As Irmãs Rondoli.
1885 - Publica Contos do Dia e da Noite e o romance Bel-Ami.
            Começa a apresentar problemas de saúde.
1887 - Publica O Horla.
1888 - Publica Pedro e João.
1889 - Publica o romance Forte como a Morte.
            Morre Hervé, seu irmão.
1892 - Em 2 de janeiro, tenta o suicídio. É internado na clínica do dr. Esprit Blanche, em Paris.
1893 - Morre em 6 de julho, em Paris.

(*) Uma Vida
Com dezessete anos, radiante e aberta a todas as alegrias e oportunidades, Jeanne deixa o convento. Na ociosidade dos dias e na solidão das esperanças, de todos seus sonhos o mais impaciente é o do amor. Ela sabe de coisas sobre ele, sobre a agitação dos corações, o impulso das almas. Muitas vezes os pressentiu e esperou por eles. Quando ele surge, ela o reconhece sem dificuldade. O ser criado para ela! Julien! O mesmo eco desperta em seu coração. O casamento irá sela o amor deles.


Com a Revolução Industrial, ocorrida na Europa ocidental em meados do século XIX, novas oportunidades para a força de trabalho na França foram criadas. Os camponeses trocaram as aldeias e vilarejos por cidades maiores, onde se tornaram parte da chamada "pequena-burguesia", caracterizada por um poder aquisitivo maior e pelo interesse na educação e na cultura.

Curiosamente, com a abolição da monarquia e o estabelecimento da República, em 1870, na França, a consciência das diferenças de classes sociais aumentou. No novo Estado, o dinheiro exercia maior influência do que a posição social herdada. A burguesia rica, portanto, passou a ser considerada a aristocracia.

Outra consequência significativa desse importante período de transformação da humanidade ocorreu no modo de trabalho dos artesãos, que se viram forçados a trocar seus ofícios pelo trabalho monótono porém mais produtivo nas grandes fábricas.

Foi nessa época, em 5 de agosto de 1850, que nasceu em Tourville-sur-Arques, no Sena Marítimo, região no noroeste da França, Henry-René-Albert-Guy de Maupassant, filho de Gustave Maupassant e de Laure Le Poittevin, que descendia de uma família de alta burguesia normanda.

Embora seus pais fossem abastados, Guy teve uma infância infeliz, marcada pelas constantes desavenças e discussões entre os pais - Gustave era um  homem dissoluto e violento, e Laure uma mulher prepotente e neurótica. Os pais se separaram em 1862, quando Guy estava com onze anos, e ele e o irmão, Hervé, seis anos mais novo, foram criados pela mãe dominadora, no Castelo de Miromesnil, na Normandia. Vivendo entre o mar e o campo, Guy cresceu amando a natureza e as atividades ao ar livre.

Adorava pescar, e anos mais tarde, em Paris, passaria horas e horas remando no rio Sena. Guy teve uma educação primorosa: sua mãe, mulher extremamente culta, infundiu-lhe uma formação humanista, o que despertou seu interesse pela literatura. Realizou os primeiros estudos no Liceu Imperial Napoleão de Paris, e aos treze anos foi enviado para o Instituto Eclesiástico de Yvetot. Muito apegado à vida familiar, não conseguiu ambientar-se no internato e foi expulso por insubordinação. A fase do seminário despertou-lhe um sentimento anti-religioso que perduraria pelo resto de sua vida. Depois estudou no Liceu de Rouen, onde se formou em 1869.

Estimulado pela mãe a dedicar-se à carreira literária, aos dezenove anos partiu para Paris. Como voluntário, serviu ao Exército na guerra franco-prussiana de 1870 a 1871, mas não participou dos combates. Entre 1872 e 1880 trabalhou como funcionário dos Ministérios da Marinha e da Instruçã Pública, levando nas horas de folga intensa vida boêmia.

O avô materno de Guy era padrinho do escritor e jornalista francê Gustave Flaubert - amigo de infância da mãe de Guy e que, por sua vez, tomou-o sob sua proteção e introduziu-o na sociedade literária da época. Flaubert empenhou-se em treinar Maupassant na arte de escrever ficção e ensinou-lhe os fundamentos da estética realista. Foi ele o responsável por desenvolver em Maupassant a capacidade aguda de observação e o equilíbrio e a precisão de estilo.

Por intermédio de Flaubert, Maupassant conheceu vários escritores famosos da França e de outros países, entre eles Ivan Turguêniev, Alphonse Daudet, Émile Zola e Henry James. Frequentava com eles as reuniões dominicais da elite literária de Flaubert, que representava o centro do pensamento europeu.

Em 1880, depois de colaborar em jornais parisienses, Maupassant publicou um pequeno volume de poesias dedicado a Flaubert - Os Versos. No mesmo ano, seu conto Bola de Sebo, publicado na antologia Os Serões de Médan, alcançou grande sucesso.

Em 1881 conheceu Frank Harris, que o descreveria com as seguintes palavras: "Maupassant não dava a impressão de ser um homem genial; de estatura média, era robusto e bonito. Tinha o rosto quadrado, o perfil grego, a mandíbula forte, os olhos azul-acinzentados, os cabelos e o bigode escuros, quase negros. Seus modos eram impecáveis, embora num primeiro momento parecesse sempre um pouco reservado, relutante em falar sobre si mesmo e sobre suas obras".

A primeira obra de Maupassant foi um livro de poesias, mas ele se tornou mais conhecido pelo brilhantismo de seus contos. A Casa Tellier, de 1881, atingiu doze edições em dois anos.

Com a publicação de Mademoiselle Fifi, ele se transformou repentinamente no escritor da moda. Pediu demissão do emprego público e passou a se dedicar exclusivamente às letras. Seguiu-se um período de dez anos de grande fecundidade, quando escreveu praticamente a maior parte de suas obras mais importantes, incluindo seis romances, cerca de trezentos contos, peças, livros de viagem e crônicas jornalísticas.

Em 1883 concluiu seu primeiro romance, Uma Vida, sobre a existência frustante de uma esposa normanda. Em meados de um ano foram vendidos 25 mil exemplares.

Nesse ano nasceu seu primeiro filho, fruto do relacionamento com Joséphine Litzelmann. Guy teria outros dois filhos com a jovem, porém nunca quis reconhecer a paternidade, embora jamais deixasse de se preocupar ocm o bem-estar deles e de atender a todas as suas necessidades.

Seu segundo romance, Bel-Ami, publicado em 1885, que retrata um jornalista inescrupuloso, teve 37 edições em quatro meses. Seu editor, Havard, deu a ele um contrato para escrever novas obra-primas, e em muito esforço Guy criou obras de extraordinário estilo e profundidade.

A partir de 1885, no auge de sua expansão criadora, começou a sentir os sintomas da doença mental que terminaria por matá-lo. Acreditando que a cura para os seus males estivesse nas drogas, passou a viver um inferno particular, marcado por alucinações, obsessão por doenças e pela morte. Seus últimos contos são inspirados na idéia fixa de suicídio, na obsessão pelo invisível, pela angústia. O pessimismo, a hostilidade e a solidão lhe inspiraram fantasias que estão presentes em O Medo.

A história de horror mais perturbadora de Maupassant, O Horla, de 1887, é sobre loucura e suicídio. No ano seguinte Maupassant escreveu o que muitos consideram seu melhor trabalho - Pedro e João, um estudo psicológico de dois irmãos. O romance foi considerado imoral, uma vez que o herói se sai bem praticando o mal.

Com a aversão natural pela sociedade, Maupassant apreciava o isolamento, a solidão e a meditação. O êxito obtido com suas primeiras obras permitiu-lhe não só levar uma vida confortável como também realizar seus sonhos: o luxo, a inesgotável atividade amorosa, as longas e solitárias viagens pelo mar em seu iate Bel-Ami e o ingresso na sociedade de Cannes e de Paris, onde ganhou fama de sedutor inveterado. O sucesso financeiro permitiu-lhe, também, adquirir uma garçonnière - local destinado especialmente a encontros amorosos clandestinos -, um apartamento em Paris, uma casa de campo em Etretat e duas residências de veraneio na Costa Azul.

Curiosamente era mais orgulhoso de suas conquistas amorosas do que de suas obras literárias. Conheceu a Argélia, a Itália, a Inglaterra, a Sicília, e a cada viagem um novo livro era escrito. Toda essa atividade não o impediu de fazer amizade com as maiores celebridades literárias de seu tempo: Alexandre Dumas, filho, tinha por ele uma afeição paternal; em Aix-les-Bains Guy de Maupassant conheceu o filósofo e historiador Hippolyte-Adolphe Taine, a quem cativou de imediato. Sua amizade com Edmond e Jules Goncourt não durou muito; sua natureza franca e prática reagiu contra o clima de bisbilhotice, escândalo, duplicidade e criticismo que os dois irmãos criaram ao seu redor.

Guy abominava a comédia humana, a farsa social.

Duas das principais características de Maupassant são a economia de detalhes e a ausência de julgamento moral. Os contos de Maupassant são concisos: embora suas descrições sejam específicas, não há palavras supérfluas; cada uma delas é cuidadosamente utilizada para sugerir o melhor significado possível. Maupassant não fazia comentários sobre seus personagens ou sobre suas ações. Ao contrário da maioria dos escritores, especialmente de sua época, Maupassant não elogiava nem criticava seus personagens. Era objetivo e permitia que os personagens revelassem sua natureza e personalidade através de suas próprias palavras e ações.

Os personagens de Maupassant geralmente são vítimas infelizes da ganância, do desejo ou do orgulho. Suas obras mostram o realismo da crueldade entre os seres humanos, bem como as dificuldades de relacionamento familiar e as ironias da vida. Com relação às mulheres, ele era particularmente impiedoso. Raramente um personagem feminino é digno de admiração.

Ao contrário de Zola, obra de Maupassant não pretende ter alguma fundamentação teórica ou filosófica. Ele se limita a analisar a superfície dos fatos exteriores, e o que resulta dessa análise, por trás da ironia, é uma profunda amargura com a obstinação, a avareza e a estupidez de seus personagens. Por outro lado, suas obras são quase todas pessimistas; mesmo em suas páginas mais sensuais há um clima de grande melancolia.

Guy de Maupassant influenciaria grandes mestres do conto, entre os quais William Somerset Maugham e O. Henry.

Seu estilo de vida dissoluto e o excesso de trabalho e esforço mental contribuíram para enfraquecer sua saúde. Aos 37 anos teve complicações por sífilis, doença congênita de que ele e seu irmão eram vítimas e que levaria Hervé à morte em 1889. Passou a ter recorrentes problemas de visão, e suas faculdades mentais começaram a falhar aos quarenta anos, levando-o à demência.

Os críticos acompanharam a evolução da doença mental de Maupassant através de suas histórias semi-auto-biográficas, com temas psicológicos, algumas das quais podem ser comparadas às visões sobrenaturais de Edgar Allan Poe.

Em toda sua obra Maupassant permaneceu fiel ao ideal de simplicidade e clareza, traduzido por uma linguagem límpida e segura. Seus contos, envolvidos pela atmosfera de pessimismo, paixões, infelicidades e sensualidade, revelam uma grande paixão pela humanidade. A passagem para o romance obrigou-o a depurar e a aprofundar o perfil psicológico de seus personagens, a fim de construir o que denominou "os capítulos do sentimento". Entre seus trabalhos - a maioria deles inspirados em sua experiência pessoal de vida, suas observações de infância e adolescência, sua vida de burocrata e os longos passeios de barco a remo pelo Sena - destacam-se os contos de Mademoiselle Fifi 91882), Clair de Lune (1884), Contos do Dia e da Noite (1885) e os romances Uma Vida (1883), Bel-Ami (1885) e Forte como a Morte (1889).

Nos últimos anos de vida Maupassant desenvolveu um gosto exagerado pela solidão e um constante medo da morte e mania de perseguição. No dia 2 de janeiro de 1892 fez três tentativas de suicídio, cortando a garganta. Foi internado pelos amigos na clínica do doutor Esprit Blanche, em Passy, Paris. Ali passou dezoito meses praticamente inconsciente a maior parte do tempo, embora tivesse ocasionais crises de violência que obrigavam os enfermeiros a colocá-lo em camisa-de-força.

Guy de Maupassant morreu no dia 6 de julho de 1893, aos 43 anos de idade, e foi sepultado no Cemitério de Montparnasse, em Paris.


Fonte: coleção obras-primas - grandes autores - vida e obra.



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